Trucos y Consejos

Consejos para refrescarte cuando llegue el calor

Ya os avisamos de que se prevé un verano supercaluroso, así que vamos a prepararos para que sea más liviano. Seguro que estás pensando en el aire acondicionado o el ventilador, pero lo cierto es que hay diferentes formas de mantenerse fresquito, tanto si estás en casa como si estás al aire libre.

  • Durante el día, sobre todo en las horas de más calor, baja las persianas de todas las estancias de la casa y echa las cortinas, estores…, notarás que la temperatura no es tan alta como en el exterior y que el ambiente no está tan cargado porque los rayos del sol no incidirán de manera directa.
  • Ya por la noche, como hemos mantenido la casa aislada (todo lo posible) del calor, lo que se recomienda es abrir puertas y ventanas para que se cree una corriente general que nos permitirá dormir mucho mejor.
  • Siempre es un recurso tener aparatos que nos proporcionen aire fresco… Aunque cada uno tiene sus ventajas y desventajas. El primero que se nos viene a la cabeza es un clásico: el abanico, sin duda es efectivo en el momento, pero la muñeca se cansa poco después… A continuación tenemos el aire acondicionado, que, aunque nos bajará la temperatura, también nos subirá la factura… Por último, la opción intermedia que aconsejamos, por su relación eficacia-precio, es hacerte con un buen ventilador (te aconsejamos un ventilador de 6 aspas). Puedes cambiarlo de habitación sin dificultad y tendrás una brisa constante en cualquier zona de la casa donde te encuentres.
  • Si estás al aire libre, hay varias cosas que puedes hacer para rebajar la sensación de calor. Lo primero, antes de salir de casa, ponte ropa ligera (de lino o algodón, por ejemplo), no olvides las gafas de sol y cúbrete la cabeza con una gorra, un sombrero, un pañuelo… Aprovecha para hacerte con un look
  • ¿Tienes una casa con jardín? ¿O estás en el campo? Benefíciate de nuevo los recursos naturales y ponte a la sombra de un árbol, te quitará el sol de encima y, además, notarás una agradable brisa en cuanto haya algo de viento. Siéntate a su lado y aprovecha para leer o echarte una siesta.
  • Por supuesto, hidrátate. Bebe mucha agua e incorpora comidas frías y recetas ligeras a tu dieta, échale imaginación. Tanto si comes en casa como si lo haces fuera, escoge platos tan ricos y saludables como ensaladas, gazpachos, frutas, zumos…
  • Por último, si vas a hacer deporte, no lo hagas en las horas centrales del día, que es cuando más aprieta el calor y se crea el riesgo de sufrir insolaciones. Busca la sombra, bebe agua durante el ejercicio y, cuando hayas acabado, date una ducha reparadora con agua fría.

Corrientes de aire, ropa ligera, una buena sombra, un ventilador… La cuestión es disfrutar de un verano refrescante.

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